domingo, 30 de junio de 2013

Diez imágenes para una despedida.

Diez fotos, diez momentos para despedir a 'Mejor dirección novel'. Ayer tuvimos la última función de nuestra obra de teatro, llegamos al final de un viaje apasionante, duro, agotador, largo pero también inolvidable y curativo. Aún con la resaca emocional (y qué coño, también de la otra) me he tirado al sofá con mi taza de 'El rey león', el primer café de la mañana (o del mediodía) y me he puesto a trastear en el iPhone para encontrarme con estos diez momentos:

Momento 1, los viajes en moto con la Civantos. Siempre que Maggie pasaba a buscarme en su bicharraco para ir al teatro no podía evitar sentirme un poco como María Valverde en '3 metros sobre el cielo'. Maggie conducía, yo me agarraba a ella como una colegiala y los dos nos pegábamos un repaso a nuestros estados de ánimo mientras yo presumía de 'novia' y moto que sólo duran los cinco minutos que tardamos en llegar a Garaje Lumiére. Maggie siempre ha conseguido recogerme seriote en la puerta de mi casa y sin embargo llegar a la sala descojonado de la risa y con unas ganas tremendas de todo.


Momento 2, la cortina roja. Nuestra casa, ese sitio tan especial, tan valiente y que, pese a todo, seguirá de pie aunque la incompetencia de los de arriba lo cierren. Y lo hará porque lo que hay detrás de esa cortina roja ha unido a toda una generación que vamos a dejarnos la piel, el alma, las tripas, los cojones y el coño en seguir contando historias.


Momento 3, 'Cuatro septiembres al año'. La falsa película que hemos creado y alrededor de la cual gira toda la trama de 'Mejor dirección novel'. Nos hace gracia, mucha, que los espectadores de nuestra obra salgan de la función con la sensación de haberla visto realmente. Quien sabe, quizás sea el momento de hacerla realidad.


Momento 4, ellos. Sí, mi equipo técnico pero también los mejores amigos que uno podría tener. Capaces de contagiar su pasión por el teatro y el cine a cualquiera pero ante todo capaces de conseguir que nunca me caiga y, si lo hago, de levantarme en el mismo momento en que me doy de morros contra el suelo. No son mi equipo, ni siquiera son ya amigos ... son mi familia.


Momento 5, las polaroids. La cámara de fotos polaroid de Paco acabó convirtiéndose en la séptima protagonista de 'Mejor dirección novel' (porque el sexto e improvisado prota siempre ha sido el público que se ha visto metido hasta el cuello en la trama de la obra).


Momento 6, el final del viaje. Éste era uno de los póster de 'Cuatro septiembres al año' que decoraban la escenografía. Al final de la función se lo quedó Gonzalo y ahora está lleno de lo que muchos no nos atrevemos a decir con palabras por timidez. Un rotulador negro lo decora con recuerdos, emociones, chascarrillos y mucho, mucho cariño. Cinco meses de ensayos, funciones y aprendizaje en forma de dedicatorias.


Momento 7, alcohol, flyers y pollas azules. Los otros grandes protagonistas de la obra, quien la haya visto sabrá porqué.


Momento 8, mi 'hermano' y yo. Paco es algo más que mi coguionista y mi mejor amigo, para mí es mi hermano. Los que nos seguís desde hace tiempo sabréis que en 'Mejor dirección novel' recuperamos a dos personajes de 'Placer', Leo y Adrián. Y uno de los momentos que más me gusta de mi filmografía, la historia de la polla azul de Leo. Pues aquí está ... y Paco y yo ayer mantuvimos una lucha a muerte para llevárnosla a casa como recuerdo del atrezzo. Ganó él ... ¡mierda!


Momento 9, solos en el teatro. Quedarte con tus amigos, con tu equipo y con la gente que quieres a solas en la sala, con todo cerrado, bebiendo, charlando, llorando y arreglando el  mundo fue un momento inolvidable. Porque todo este viaje se puede resumir en palabras como ilusión, amor, ganas y abrazos. Abrazos llenos de verdad y de ganas de cambiar las cosas.


Momento 10, mis actores. Ellos, el corazón de 'Mejor dirección novel', Ignacio Mateos, Maggie Civantos, María Hervás, Gonzalo Grillo y Pablo Cabrera. Cinco bestias pardas de la interpretación, cinco amigos, cinco personas increíbles que me han dado la vida, que me han ayudado en todo, que se han metido en los personajes hasta la médula y confiando ciegamente en mí ... cinco corazones que no les caben en el pecho y cinco intérpretes con los que ojalá siga currando toda la vida.

                                    

Terminó 'Mejor dirección novel ' pero a nosotros no nos para nadie. 

2 comentarios:

  1. Es curioso que tras dos entradas con aires de despedida que deberían ser tristes el sentimiento que queda es de esperanza. Esto (última representación en el lugar donde se gestó y cierre de la sala, un palo más para nuestra frágil cultura) no huele a punto y final, sino a punto y aparte. Y estoy seguro que en ese nuevo párrafo nos esperan, a los lectores/espectadores grandes sorpresas. Esas ganas de seguir contando historias de las que hablas son el motor y es emocionante.

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  2. Ah, y ahora si, Feliz Cumpleaños!

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